COLECTIVIDADES

La colectividad griega conmemora 110 años de historia

10:52hs
domingo 16 de agosto, 2020

Del “Café de Kalipolitis” a la calle Hamburgo, los esfuerzos que inmigrantes griegos realizaron para hermanarse en una institución.

En el año 1910 vivían en la zona de Berisso, Ensenada y La Plata más de 200 jóvenes griegos que, para no ser reclutados por el ejército turco, habían llegado a estas tierras en busca de paz y trabajo.

Procedían en buena medida de la isla de Chios, pero también había nativos de Samos, Creta, Córfu y otros puntos. Tras largas jornadas de trabajo en la zona del puerto, todos buscaban al atardecer el descanso en el bar de un griego amigo, el famoso “Café de Kalipolitis” en la calle Colón.

Una noche, de repente, uno de ellos se paró y grito a todos los presentes: “Veo que somos tantos que podríamos formar una sociedad”. Luego de un breve silencio todos se pusieron de pie y comenzaron a aplaudir. Aseguran que enseguida uno de los presentes exclamó: “Koinonías, Énosis” (¡Sociedad, Unión!).

Todos se fueron festejando sabiendo que algo bueno estaba por ocurrir. Así fue que a los pocos días y en el mismo café se formo la Primera Unión de los Griegos en la Argentina. Le agregaron por las dudas ‘de Sudamérica’, sin saber que, efectivamente, era la primera colectividad que se estaba formando.

Fueron 130 personas las que firmaron la primera acta, donde se designó presidente a un capataz de carga y descarga del puerto, el Sr. Juan Niotis, quien además de ser uno de los de mayor edad (tenía 44 años) era muy respetado por todos. Como secretario se eligió a Pantelis Linaris, un joven de 22 años que hablaba muy bien el español, mientras que resultó tesorero el joven Juan Samarzakos, un reconocido sastre.

La naciente organización alquiló rápidamente un local en la calle Río de la Plata y confeccionó un estatuto. Para financiar su actividad, todos aportaron el equivalente a un día de trabajo. Al ser invitados al desfile por el 25 de mayo de 1910, con los fondos compraron astas de níquel y tela de raso, para que el joven sastre y tesorero confeccionara las banderas de Argentina, de Grecia y un estandarte con los colores celeste y amarillo con la inscripción “Unión Griega Ensenada”. Esto hizo que en el desfile todos los patriotas fueran aplaudidos por ser tantos y por los hermosos emblemas que portaban.

Casi un año más tarde llegó el momento de elegir nuevas autoridades. La asamblea fue multitudinaria y muchos griegos quedaron afuera del salón, proponiendo nombres en algunos casos desde la calle. Algunos de los presentes apoyaban al joven Samarzakos y otros al experimentado Niotis. Finalmente, la Asamblea no llegó a buen término y terminó disolviéndose aquella primera Unión.

Fue entonces cuando los de la isla de Chios, que eran mayoría, decidieron formar el 12 de octubre de 1911 la Unión Fraternidad de los Chios Adamantios Korays en la calle Londres entre Ostende y Trieste.

En el año 1916, otros jóvenes patriotas formaron la Sociedad Helénica en la calle Hamburgo, donde estaba el viejo cine de Don Domingo Leveratto.

Finalmente, el 16 de agosto de 1923, dejando de lado celos y diferencias superficiales, y poniendo por sobre todas las cosas a Grecia y su cultura, se logró fundar una institución definitivamente abarcativa, la Colectividad Helénica y Platón de Socorros Mutuos, en la que se empezaron a sembrar las semillas de los firmes árboles que, transcurridos 110 años, hoy cobijan y alimentan a la comunidad griega de la región.

Los datos consignados aparecen en escritos de Stavros Michalakakis y Demetrio Glicas y fueron recopilados por Sergio Delicostas y Jorge Anagnostópulos.


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