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Fotografía y naturaleza

Instantes únicos en un paraíso de aves

10:44hs
domingo 8 de enero, 2023

Por Ricardo Cadenas (*)

Picaflor Verde (Hembra)

Nací en La Plata y viví la mitad de mis 57 años en Tolosa, en una casa con parque grande, lleno de plantas e insectos que siempre captaron mi atención.

Mis viejos tenían una casita de fin de semana en Punta Lara. Ése fue mi primer lazo con el río, la naturaleza en estado salvaje y la Selva Marginal.

Ricardo Cadenas

En 1993 se funda en Berisso una orquesta sinfónica y me convocan para ser parte de ella. Ese fue mi primer lazo con Berisso. Si bien esta ciudad está a 13 km. o menos de Tolosa, yo no la frecuentaba, prefería ir a Ensenada a lo que era ‘mi río’ en ese entonces.

Ya afianzado como violinista en la orquesta y por razones familiares, decido mudarme a Berisso. En la orquesta tenía dos compañeros que eran avistadores de aves y siempre me hablaban de las bondades de Berisso con respecto a ellas y de lo lindo que era avistar.

Cardenillas

Fue entonces que compré mis primeros binoculares y la guía de Narosky e Yzurieta. Por esos años reformaron nuestra Casa de Cultura y en uno de los salones pusieron una colección de aves embalsamadas que Juan Klimaitis había donado al municipio, pero hasta ese entonces no había tenido espacio físico para mostrarse.

En ese Museo Ornitológico (así se llamó desde entonces) se daban charlas. En ese ámbito comencé a enterarme y a comprender parte de lo que me decían mis compañeros de la orquesta.

Pasaron algunos años, hice un curso de canotaje que me llevó a conocer nuestro delta desde adentro. A la vez se inició la construcción de una obra para defender a la ciudad de las crecidas del río llamada Terraplén Costero (una calle en altura de 5km que atraviesa el monte paralela al río y a la ciudad).

Ricardo Cadenas

Estos últimos hechos me cambiaron la cabeza, poder recorrer con el kayak nuestro delta y nuestras costas muy poco intervenidas, con sus juncales, sarandíes, sauces, todo intacto muy distinto a lo que yo conocía de Punta Lara. Poder atravesar el monte usando el terraplén o la entrada de las playas era un verdadero privilegio.

Arañero Cara Negra (macho)

En esos días, Juan Klimaitis me hace llegar un Censo sistemático de las aves de Berisso, donde se detallaban 300 especies de aves, el 30% de lo que figura en la guía. Caí en la cuenta de que estaba en un paraíso que pocos conocían.

Tal cantidad de especies son un lujo que pocos lugares pueden ostentar. Y eso se debe a la cantidad de ambientes diversos con los que cuenta esta región: costa, monte, lagunas (canteras abandonadas), campo, espinar, pastizales e Isla Paulino, que respecto a las aves playeras tiene una importante misión y siempre es una caja de sorpresas. Todo esto en una costa de no más de 23 km. con una franja de monte que oscila entre 1 y 3 km. de ancho.

Garza Mora

Fue hace siete años que decidí comprarme una máquina fotográfica que me ayude con los registros y comencé a reunir imágenes de las especies que figuraban en el censo. Con esa Nikon P530 fui registrado todo lo que se me cruzaba: aves, mariposas, insectos, culebras y algunos roedores (cuises y coipos). Todo lo hacía esporádicamente y sin ningún tipo de sistema. Subía mis fotos a Face, pero muy de vez en cuando.

Juan Chiviro

La obra del Terraplén estaba terminada, pero ahora era tierra de nadie, un lugar desierto donde la gente tiraba basura y se llevaban autos robados para ser abandonados y/o prendidos fuego. Se advertía también la presencia de cazadores (tramperos).

Allí comenzó realmente mi tarea. Me aboqué al Terraplén Costero, postergando por un tiempo los otros ambientes. Elegí los dos primeros kilómetros de su trazo, los más cercanos al centro, los del aire más contaminado, los más maltratados por la basura que tiraban los vecinos y comencé a postear en Facebook imágenes de las aves de ese tramo.

Comencé el 1º de enero de 2017, posteando absolutamente todos los días y no paré hasta hoy. La gente se iba sumando y sorprendiendo de lo que veía; no podía creer que esas aves estaban a metros de su casa. Mi intención fue que conozcan la riqueza del monte y despertar en ellos el deseo de cuidarla.

Golondrina Tijerita

Por medio de Face y algunas páginas conocí a varios naturalistas que hacían fotos y a los primeros fotógrafos de naturaleza que me inspiraron para tratar de mejorar lo que hasta entonces eran registros.

Algunos fotógrafos locales me decían que mis registros eran buenas fotografías. Yo usaba mi semi-réflex en prioridad velocidad y mi edición era el recorte y mejorar la exposición y el contraste y eso funcionaba para mí.

Silvina Acosta me invitó a publicar en Fotonat. Allí conocí a muchos de quienes ahora seguramente estén leyendo, a quienes sigo admirando y de quienes no dejo de aprender.

Por insistencia de Viviana Orozco, una fotógrafa que da cursos en Casa de Cultura, monté mi primera muestra que se llamó “Tesoros Ocultos”. En ella mostré 20 especies, las más vistas en el monte, a 500 metros de Casa de Cultura. La tarea de difusión comenzaba a dar resultado, comencé a hacer visitas guiadas y a dar charlas en los colegios primarios.

Por esos días se sumó a mi vida mi compañera Guadalupe, una naturalista nata con un conocimiento de flora singular que trae desde la cuna. Junto a ella montamos de nuevo la muestra, esta vez duplicada y con 40 especies la llevamos a La Plata a la Universidad Popular Alejandro Korn.

Ipacáa

Las fotos estaban saliendo mucho mejor. Mi participación en Fotonat me ayudó muchísimo y comencé a mirar con interés el resultado que se lograba con las cámaras réflex, por lo que decidí dar el gran salto.

Hace apenas dos años compré, valiéndome de los consejos de Fabián Pinasco, una Nikon D7500 y un Tanrom 150-600 G2. Fue un cambio gigante. Al principio costó un poco, pero la cosa fue fluyendo.

La difusión seguía dando frutos. Cada vez menos basura, de los cazadores ya ni noticias. Seguí haciendo visitas guiadas, pero ahora también para grupos de estudiantes de Ciencias Naturales.

Con Guada seguimos encontrando especies nuevas tanto de aves como de mariposas. Estas últimas abundan en el monte tanto en primavera como en otoño. Uno sale a la mañana temprano a fotear aves y cuando tipo 10 se “plancha” comienza la hora de las ‘maris’.

Garcita Azulada

En este rubro una gran satisfacción fue encontrar una especie nunca registrada en la provincia: una Mirí (Zizulacyna) que fotografié creyendo que era una Yuyera (Leptotescassius). Sin proponérmelo, tengo registradas más de 80 especies de mariposas.    A las aves sí las busco y estoy en las 200 especies.

Nunca se sabe qué alcance van a tener nuestras fotos. Por una toma que subí a Face de una langosta de líneas claras poniendo huevos, dos científicos del Museo de Ciencias Naturales de La Plata me pidieron ayuda para venirlos a buscar y para llevarse ejemplares.

Por una foto de un Tachurí Canela que puse en Eco Registros, una bióloga del sur de Brasil me escribió pidiendo permiso para utilizarla y para que le mande fotos del ambiente donde la encontré, ya que le llamó la atención la latitud en la que estaba y ella llevaba a cabo una tesis sobre el Papamoscas (así lo llaman allá).

Tuve encuentros inolvidables con la Pollona Azul, la Aninga, la Saira de Antifaz, la bandurria Mora, el Crespín, especies muy poco vistas y nunca fotografiadas en Berisso.

Pitiayumí

Me siento anclado a este lugar, siento que recién comienzo y tengo mucho por descubrir y más por hacer, como esos buscadores de oro que veía de chico en las películas, que ponían la zaranda en el agua esperando encontrar una pepita, en un río que si bien era el mismo, nunca era igual.

Utilizando mis fotos como herramienta de persuasión, logré que en el Terraplén Costero coloquen tranqueras que impidan el tránsito vehicular y ya prácticamente no hay basura. Es una tarea diaria hablar con toda la gente que se pueda, difundir, mostrar, educar…

Siempre acompañado de la fotografía, disciplina en la que aún afronto una búsqueda intensa, con mucho aprendido, pero tanto más por aprender, siempre autodidacta y muy permeable a toda sugerencia, consejo o tips que mis colegas me hacen llegar.

Hace un año mi hija se quedó sin cámara, así que opté por pasarle la mía y comprar una D500 usada que es la que me acompaña hoy. Últimamente, con Guada tratamos de abarcar todos los ambientes, turnando las salidas entre la playa y el campo y ampliamos la zona de registro hacia el norte hasta la RN Punta Lara y hacia el sur hasta Atalaya.

El censo del que les hablé lo pongo a disposición de quien quiera consultaro. Su autor, Juan Klimaitis, lo amplió en un libro que salió a la luz el año pasado “Aves de Berisso y costa bonaerense norte” publicado por Ecoval, el cual recomiendo y para el cual fui convocado a participar con mis fotos.

Ya son varios años de publicaciones ininterrumpidas, mostrando las novedades, las llegadas de las migratorias, los nuevos desafíos. A raíz de estas publicaciones, varios fotógrafos de ciudades cercanas están visitando la región y muchos locales quieren volcarse a la fotografía de naturaleza. Todo es un camino que tiene la pretensión de conseguir que el área, o parte de ella, sea declarada área protegida, sea por ley o por la convicción de quienes habitamos la región.

(*) El autor es músico de profesión y amante de la naturaleza desde siempre. El primero de enero de este año, junto a su compañera Guadalupe, inició su séptimo año de publicaciones diarias ininterrumpidas en Facebook. Hasta allí iban 6 años, o 72 meses, o 2190 días compartiendo impactantes fotos de especies y ambientes naturales de la región. Para apreciar su trabajo, que es una invitación a amar y cuidar la naturaleza,  se puede ingresar en los siguientes sitios:

https://www.facebook.com/ricardo.cadenas.7

https://www.instagram.com/ricardocadenas/?hl=es-la

https://www.flickr.com/photos/185671185@N06/

http://www.ricardocadenas.fotonat.org/


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