Estudian un presunto brote relacionado con las bacterias shigella y salmonella. Recomiendan extremar medidas de higiene y no consumir carne mal cocida o con mal aspecto.
Los casos de cuatro adultos internados por diarrea aguda en Berazategui -tres de ellos en el Hospital Evita Pueblo y uno en una clínica privada- encendieron en los últimos días la luz de alerta respecto de un posible brote relacionado con las bacterias shigella y salmonella.
El fallecimiento de dos de dichos pacientes intensificó la investigación que lleva adelante el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, que en un primer informe que hizo público el jueves estableció que los casos presentaban antecedentes de ingesta reciente de embutidos, achuras y churrascos.
Mientras las respectivas muestras se enviaron al Malbrán y al Instituto Nacional de Alimentos, con el objetivo de efectuar el correspondiente diagnóstico etiológico que permita definir el o los agentes involucrados, se redobló la vigilancia epidemiológica de casos. También se reforzó la difusión respecto de las medidas preventivas que debe tener en cuenta la población, sobre todo del mencionado distrito y las ciudades vecinas.
Desde el Ministerio se recomendó a la población:
– Utilizar agua segura. Si no es agua de red: agregar dos gotas de lavandina por litro de agua o hervirla de 2 a 3 minutos, o utilizar pastillas potabilizadoras.
– Practicar costumbres de higiene como lavado de manos con agua y jabón después de ir al baño, después de cambiar los pañales y, las madres, antes de dar de mamar. También antes y después de preparar alimentos (en especial después de tocar carne cruda) y consumirlos.
– Mantener la higiene en la preparación de alimentos.
– Utilizar alimentos frescos, limpios, bien cocinados y recientemente preparados.
– Lavado de vegetales: Lavar y desinfectar cuidadosamente con agua segura frutas y verduras sobre todo si se consumen crudas y en lo posible, pelarlas.
– Cocinar bien los alimentos: los huevos hasta que tengan consistencia dura. Si los huevos tienen olor o sabor extraño, no consumirlos.
– Las carnes deben estar bien cocidas por dentro y por fuera, hasta que pierdan totalmente el color rosado, teniendo especial cuidado con la carne picada, hamburguesas, albóndigas, empanadas, pastel de carne, achuras, etc. Cocción correcta: Cocinar completamente hasta que no queden partes rosadas en su interior y sus jugos sean claros (mínimo 71°C en el centro de la pieza).
– Si la carne tiene mal olor al momento de prepararla, o perdió la cadena de frío, no consumirla. Las carnes no deben descongelarse más de una vez en caso de haber sido frizadas.
– No usar el mismo cuchillo, tabla o mesada donde se apoyó carne cruda para cortar otros alimentos, sin antes lavarlos con agua y detergente.
– Evitar la contaminación cruzada: En las áreas de preparación de alimentos limpiar y desinfectar las superficies, las tablas de cortar y los utensilios después de que hayan tomado contacto con carne cruda y/o sus jugos.
– Separar las carnes crudas y/o sus jugos de los alimentos listos para consumir principalmente durante la compra, el almacenamiento y la preparación de los mismos.
– Consumir leche, derivados lácteos y jugos que estén pasteurizados.
– Conservar alimentos frescos y cocidos en la heladera.
– Evitar la ingesta de medicamentos sin indicación médica e infusiones caseras.
En el caso del personal del salud, los consejos son:
– Notificar los casos sospechosos en forma nominal e inmediata en el SNVS-SISA con la mayor información disponible para contribuir a las acciones de bromatología que permitan realizar la toma de muestras de vehículos sospechosos (alimentos y/o agua).
– Realizar la entrevista epidemiológica en profundidad tratando de identificar la fuente probable de contagio y el vehículo de transmisión: agua consumida, alimentos consumidos, lugar de compra de alimentos, lugar de consumo de los alimentos. El período a tener en cuenta son los 10 días previos a la aparición de los primeros síntomas.
– Tomar muestra de materia fecal para coprocultivo antes de administrar antibióticos.
Finalmente, a los referentes municipales se les recomendó efectuar un control de contactos de los casos (identificación de contactos, sintomáticos y asintomáticos, y seguimiento de ambulatorios); fortalecer el control por parte de las Direcciones de bromatología locales de las habilitaciones de carnicerías y establecimientos de venta de alimentos y controlar el cumplimiento de medidas de higiene y reglamentación correspondiente, que garantice calidad e inocuidad.
En ese marco, en las últimas horas el área municipal de Desarrollo y Control Comercial reforzó los operativos de control sanitario y de evaluación de condiciones higiénico-sanitarias de carnicerías y pollajerías del distrito.