Domingo 11 de enero de 2026
Nicolás Marotte cruza a nado el Río de la Plata
Nicolás junto a su entrenador Ariel Iotov, referente del CIAA que lo inspiró, tras efectuar el cruce el año pasado.

Tras más de ocho intensos meses de preparación, el nadador berissense Nicolás Marotte, de 21 años, se sumó el lunes al selecto lote de quienes unieron a nado las costas de Uruguay y Argentina. El cruce culminó poco después de las 17:51 de dicha tarde en Punta Lara, localidad ensenadense a la que Nico llegó tras arrojarse al agua en las costas de Colonia a las 4:28 de la madrugada, con lo que el tiempo total de nado fue de 13 horas y 33 minutos.

El logro fue celebrado por amigos, familiares y el equipo del CIAA (Centro Integral de Actividad Acuática), encabezado por Ariel Iotov, quien además de oficiar de entrenador de Marotte, conoce bien el desafío teniendo en cuenta que lo cumplió a inicios del año pasado.

“Decidí trazarme este objetivo el año pasado, después de que lo cumpliera mi entrenador”, indicó el joven nadador luego de hacer pie en la costa puntalarense tras cubrir los 42 kilómetros del trayecto, exhausto pero feliz.

Nicolás Marotte cruza a nado el Río de la Plata

El plan de entrenamiento se extendió a lo largo de ocho meses y la exigencia fue subiendo en forma progresiva con el correr del tiempo. “Siempre entrené velocidad, así que era algo diferente empezar a entrenar distancia”, mencionó el nadador, indicando que inicialmente las prácticas se concentraban en una hora, cubriendo en pileta alrededor de cuatro mil metros. Gradualmente el tiempo en pileta se fue extendiendo, hasta llegar a cubrir entre 12 y 14 kilómetros. Cuando las condiciones climáticas lo permitieron, el entrenamiento se trasladó al río, en donde también pasó de nadar en forma continua durante media hora, hasta hacerlo por seis horas en su último entrenamiento.

La jornada del cruce ofreció inicialmente muy buenas condiciones meteorológicas, lo que le permitió nadar con comodidad. Un par de horas después, se levantó viento y el río ‘se picó’ y la empresa se tornó más cuesta arriba. “Me descompuse y la verdad es que no estaba nadando cómodo”, reveló, observando que pasada la séptima hora de braceo, las condiciones volvieron a ser las de la madrugada en Uruguay.

Con el guiño del clima, necesitaba también tratar de dejar atrás el malestar que venía experimentando. Expulsar lo que había ingerido fue de gran ayuda, aunque en los últimos kilómetros las cosas se pusieron un poco difíciles. “En el tramo final, al perder lo que había ingerido, sufrí algunos calambres, así que experimenté el segundo momento difícil del cruce, aunque ya teniendo la meta cerca era diferente”, precisó.

Nicolás Marotte cruza a nado el Río de la Plata

La logística que requirió para cumplir con el objetivo la aportaron un velero y un gomón. En ellos lo acompañaron la médica Jimena, su entrenador Ariel Iotov y Tomás, responsable del grupo.

Si bien nada desde muy chico, el verdadero apego de Nico a la pileta nació cuando comenzó a entrenar en el CIAA, de la mano de Iotov. Actualmente se desempeña como guardavidas en el balneario Municipal, al tiempo que estudia la Licenciatura en Sistemas, carrera a la que sumará este año el inicio de cursadas del profesorado de Educación Física.