Lunes 19 de enero de 2026
hostel La Mansión de la Nueva York

Desde la cocina se ve por la ventana, a la distancia, el ingreso de un barco al dock central del puerto. Desde el balcón, el empedrado, que no es sino la piel de la calle con más historia de Berisso. La casa volvió a ponerse linda y casi todo está listo para que de esa sensación de hogar y comunidad puedan disfrutar también viajeros inquietos, deseosos de conectar con la esencia de cada destino.

“Antes llegaban en barcos, ahora por ahí vienen en aviónâ€, bromea Marcela Sánchez, mirada al futuro con un dejo de nostalgia, en el tramo final de las gestiones para que el hostel “La Mansión de la Nueva York†obtenga la habilitación que le permita recibir a sus primeros visitantes.

El emprendimiento cobra forma en una antigua casa inglesa de 1920. Pero no es una casa cualquiera. Es la que habitó la querida y recordada Olga Gómez, trabajadora de los medios y militante de mil causas nobles, que falta físicamente desde julio del año pasado.

El amor por el barrio es gran parte de la herencia que recibió Marcela, su hija, que además de correr por esas veredas cuando niña, participó activamente desde 1996 del proceso que se coronó con la declaración de Sitio Histórico Nacional firmada por el ex-presidente Néstor Kirchner en 2005.

“Me vi chiquita de nuevo, en mi barrio y casi naturalmente pensé en abrir la casa para compartir esas vivenciasâ€, confiesa la impulsora de un proyecto que combina el mandato de revalorizar un patrimonio sin par con el deseo de compartirlo, sumando además otro punto de referencia al mapa de la propuesta turística local. “La idea surgió durante el duelo por la pérdida de mi mamita, como una necesidad de transformar esa pérdida, recordándola y homenajéandolaâ€, simplifica Sánchez, quien, como viajera, aprendió a disfrutar de las experiencias que devienen de compartir espacios como éste en diferentes partes del mundo.

Confort en un espacio antiguo

La casa -en adelante el hostel- cuenta con ocho ambientes, cuatro de ellos dormitorios. Todas las habitaciones (con opción de compartir u ocupar en forma exclusiva) tienen heladera y balcón. Hay un amplio recibidor-living; comedor; una cocina totalmente equipada con microondas, licuadora, juguera, procesadoras, pava eléctrica, tostadora; una sala de estudio y estar que combina tecnología con dispositivos de la ‘era analógica’ como un Winco, una radio antigua y un grabador a cinta abierta en el que pueden escucharse varias entrevistas a figuras históricas de la política y sindicalismo; Wi-Fi y TV con pack fútbol; un baño completo más otro adicional; lavarropas automático y en el exterior un patio con plantas y ‘chulengo’…

La dinámica de este tipo de establecimientos, preferidos por viajeros que en general no comulgan con el turismo mainstream, se rige por el ‘alquiler’ de camas. Las estadías pueden ser de un día, de algunas semanas o hasta de un par de meses en el caso de las más prolongadas.

“El perfil de las personas que seguramente van a visitarnos es el de gente que anda viajando y quiere hacer escala para alguna visita o vivencia en particular. Pero también podrían sumarse quienes por ejemplo vienen a la zona a hacer algún curso o rendir algún examen, teniendo en cuenta que estamos a diez minutos de las distintas facultadesâ€, apunta Sánchez.

Dado el vínculo de la emprendedora con el club Estudiantes de La Plata, ámbito en el que integra la agrupación Pinchas Feministas, los socios de la institución (entre ellos los que lleguen de agrupaciones de otros puntos del país) tendrán descuentos especiales.

hostel La Mansión de la Nueva York

Se sabe dónde empieza, no tanto cuál es el techo. La intención es que la propuesta del hostel articule con la de visitas guiadas, tanto por calle Nueva York como a las playas ribereñas o a Isla Paulino. Yendo más allá, una cama del hostel puede proporcionar una noche de descanso a quien llegue a la ciudad para disfrutar por ejemplo de un espectáculo en Raíces del Dawson y quiera aprovechar el día después para disfrutar de algún atractivo diurno local.

Funcionarios comunales del área de Turismo alentaron la iniciativa y esperan con entusiasmo su puesta en marcha para ampliar la oferta distrital en cuanto a hospedaje. Por lo pronto, ya transmiten la buena nueva en el espacio de difusión ‘Descubrí Berisso’.

En el inminente hostel ya se completaron con vidrios nuevos los vitrales de la construcción original, se recuperaron pisos de pinotea y se colocaron aberturas que datan de aquella época, tras una intensa búsqueda y un cuidadoso proceso de restauración. Lo ‘antiguo’ convive con aberturas al patio con doble vidrio, dispositivos de seguridad e instalaciones como las que exigen estos tiempos en lo que hace por ejemplo al baño.

hostel La Mansión de la Nueva York

Una maravillosa reivindicación

“Me crié en esta calle. Acá vivieron mi madre, mis hijos. Acá trabajamos y vivimos experiencias que nos marcaron definitivamenteâ€, transmite Sánchez en relación al barrio al que el Colegio de Arquitectos catalogó como un patrimonio ‘único’ en el país por la mixtura de construcciones que pueden verse en pocas cuadras.

“Estos días son sin dudas mejores que aquellos en los que pedíamos que no tiraran todo abajo. Ese fue un trabajo de muchísimos años del que participó un montón de gente, un movimiento del que fui parte y en el que Olga sin dudas funcionó como un ‘motorcito’. Es una reivindicación maravillosa poder inaugurar un hostel acáâ€, apunta con el corazón movilizado la responsable del proyecto.

¿Qué decir de Olga? Locutora nacional y periodista formada en las primeras camadas de la Escuela de la UNLP, será recordada por sus múltiples incursiones en medios regionales, con ciclos como el entrañable “Sueltapájarosâ€. Fue también trabajadora del sector ‘picada’ del Swift cuando quedó fuera del diario El Día en los años de plomo. Aquellos figuran entre los días más oscuros que debió enfrentar la familia.

“Fue una persona muy heroica, salvó a muchos compañeros. Vivió situaciones de alto riesgo y siempre procuró que ese riesgo no alcanzara a su entornoâ€, evoca su hija, recordando que pudo burlar un destino trágico cuando volvió sobre sus pasos el día en que iba al frigorífico y desde su anterior vivienda en la zona de Marsella entre Nueva York y Río de Janeiro advirtió el operativo montado para llevársela. Era entonces delegada y solía ‘volantear’ valientemente contra el régimen.

hostel La Mansión de la Nueva York

En el doloroso catálogo de vivencias duras se inscribe una que Marcela experimentó en primera persona con apenas seis años, cuando accidentalmente y aterrada vio como ‘chupaban’ violentamente a un vecino del conventillo en el que vivían. Fue determinante para tomar distancia por un tiempo. “La dictadura nos exilió de nuestro barrio. Ella me mantuvo a salvo, tenía miedo de que me llevaran buscándolaâ€, rememora.

El ADN peronista en la historia familiar se remonta a los días en que el trabajador rural Hermenegildo Gómez llegó de Saladillo, con su hija Olga muy pequeña, para trabajar en los frigoríficos. “Mi abuelo fue uno de aquellos ‘cabecitas negras’ que hicieron el 17 de octubre. Después accedió a su casa por un loteo que ordenó el propio Perón en la que luego sería Villa Elvira. Los primeros lotes a la venta se ofrecieron a trabajadores de la carneâ€, menciona Sánchez y suspira.

Por estos días, en los que asume otro ‘inicio’, piensa en que puede ser el definitivo. “Acá estamos de nuevo… Creyendo… Con ganas de abrir nuestra puerta a quienes van y vienen por la Argentina y el mundo, de compartir nuestra historia y nuestra esenciaâ€, precisa.

La inauguración ‘simbólica’ del hostel está programada para los primeros días de febrero. Tal vez los trámites para comenzar a recibir pasajeros lleven algunos días extra, pero ya se puede solicitar información escribiendo un mensaje privado a la cuenta de Instagram @lamansiondelanuevayork o enviando un mensaje de Whatsapp al (221) 671-1227.