Domingo 15 de febrero de 2026
Ainara Buschiazzo

Pasado un año de la muerte de Ainara Buschiazzo, sus familiares y los abogados que la representan oficializaron ante el UFI 1 el pedido de cambio de calificación legal del caso, para que pase de una caratula de ‘suicidio’ a la de ‘instigación al suicidio’, reclamando la imputación de la ex-pareja de la joven.

Ainara fue hallada sin vida en el domicilio de su familia, en 68 y 128, luego de mantener, según revelaron sus allegados, una conflictiva relación con un joven al que se le asignan malos tratos, violencia física y un permanente hostigamiento psicológico.

Cristian González, uno de los abogados que representa la familia Buschiazzo, planteó que la pareja tenía una relación de más de un año y que en ese marco, Ainara sufría una situación de violencia y de ‘control total’ sobre su vida.

“En este caso se puede aplicar lo que se llama burnout, un desgaste psíquico extremo. Esto se conoce como el síndrome de cabeza quemada. Esto se aplica mucho en el ámbito laboral y lo mismo está pasando con las relaciones entre las personas. En la provincia de Catamarca se produjo la primera sentencia por burnout, lo que sienta jurisprudencia y es lo que pedimos para esta causaâ€, estableció el letrado esta semana.

Desde su perspectiva, en el contexto actual se debería alentar un cambio de paradigma sobre este tipo de temas. En tal sentido, menciona que el actual hace base en legislación redactada en 1921, por lo que la figura de instigación al suicidio se aplica sólo a quien le da a otra persona la orden directa de quitarse la vida.

“Ainara sufría el desgaste de un acoso permanente por parte de su ex-pareja Nazareno Infran, con hechos de violencia física y el ejercicio de un control total que se extendía entre 8 y 16 horas por día. Ellos no vivían en la misma propiedad, pero dormían juntos por la nocheâ€, manifestó el abogado.

“Para entender hasta donde llegan algunas cosas, podemos poner como ejemplo que en los recreos que Ainara tenía mientras cursaba la carrera de Enfermería él se le aparecía para controlarla. A cada momento le pedía fotos del lugar en el que estaba y con quién estaba. También le exigía que le pase su ubicación y hasta le llegó a cuestionar por que se bañó dos veces en un díaâ€, dijo también el letrado de la familia. “Ainara sufría tratos descalificadores constantes y algo no menor es que 18 veces, al menos en los seis meses de comunicaciones telefónicas a las que tuvimos acceso, su ex-pareja le dijo que se mate. Dos veces lo hizo el mismo día de la muerte de Ainara y fue la última persona que estuvo con ella. En el teléfono quedó constatado que el día anterior la había golpeado y él mismo reconoció que ese 10 de febrero también había ocurrido un hecho de violenciaâ€, sumó.

Dudas

La muerte de la joven veinteañera se registró el 10 de febrero de 2025. Su cuerpo sin vida fue hallado colgando del techo de la habitación de sus padres, sostenido por una sábana.

“La última persona que estuvo con ella fue Infrán, que entró al domicilio con ella. Luego hubo algo muy sospechoso y es que él salió e ingresó de la casa tres veces seguidas hasta que definitivamente se retiró. Del teléfono de Ainara salió un mensaje en el que le decía a una amiga que no fuera a su casaâ€, relató González remitiéndose a testimonios oportunamente brindados por el entorno de Ainara.

En su último mes de vida y sobre todo en los dos días antes de su muerte, indicó también, hay mensajes de Ainara diciendo ‘POR FAVOR, BASTA’ (en letras mayúsculas). “Esto marca el cansancio de ella. Además, la desafiaba constantemente a que lo dejara, sabiendo que no podía hacerlo por su dependencia psicológica. De estas situaciones de violencia dan cuenta amigas, familiares y los mismos peritajes. En unas de las peleas le dijo ‘matate Ainara’ y ella le respondió que le hubiera gustado que se lo dijera en la cara. No tengo dudas que eso ocurrióâ€, expresó el abogado.

El pedido de la parte es que se efectué una pericia psicológica forense apelando a conversaciones telefónicas para tratar de reconstruir los perfiles de los integrantes de la pareja. “Eso se puede hacer como ya lo hemos realizado en otros casos. Se ve muy claro como esta persona la fue absorbiendo y obtuvo su control total. Hay insultos de todo tipo en los mensajesâ€. Sostuvo González.

A la espera

A la espera de novedades desde la Fiscalía en la que se tramita el caso, el abogado se refirió al pedido de cambio de carátula. “En este caso es aplicable la figura de instigación al suicidio. Se debe tener en cuenta que cambiaron las modalidades de implantar este tipo de ideas. Una persona que sufre maltratos durante 16 horas todos los días durante seis meses y que el día previo a su muerte y en esa misma jornada fue golpeada dan la pauta claramente de que no soportó más su situaciónâ€, afirmó, argumentando que la familia tiene el derecho de saber qué es lo que ocurrió con su hija. “Una pericia va a dejar expuesto cómo fue decayendo Ainara a raíz de este dominio que el joven tenía sobre ella. Están cambiando las modalidades de violencia contra las mujeres y se necesita que el código se actualiceâ€, expresó también, indicando que fueron numerosas las pruebas aportadas a la causa que ponen en evidencia los rasgos de la relación que mantenía la pareja.