
Cabizbajos se retiraron anoche del campo los futbolistas de Villa San Carlos, concluido el partido que por la tercera fecha disputaron de visita ante San MartÃn de Burzaco.
La bronca no fue por el resultado, un empate que fuera de casa siempre sirve para sumar. Fue por dejar escapar una victoria que, incluso cuando ya corrÃa tiempo recuperado, era de dos goles de ventaja.
Tres a tres marcó finalmente el score y, más allá del transitorio sinsabor y de la calentura del momento, el balance esconde varios signos positivos.
El Celeste arribaba al pleito en el Francisco Boga arrastrando una derrota -en el del debut ante Liniers- y la victoria ante Ituzaingó, ambas registradas en el Gennacio Sálice. Pese a los disÃmiles resultados, ambos juegos habÃan tenido en común el gesto futbolÃstico ensayado por el equipo, que se esmeró por tratar de jugar criteriosamente el balón en todas sus lÃneas.
Sobre todo ante el Verde, en el triunfo por 3 a 1, quedó flotando la sensación de que, con el correr de las fechas y una vez que el equipo se afiance, su poder ofensivo podrÃa resultar temible.

Ante San MartÃn en nada de eso se retrocedió, con el plus de tratarse del primer partido de la temporada en calidad de visitante y en una cancha que se transformó en un rival extra a la hora de intentar hacer circular el balón.
En rodeo ajeno, el Celeste siguió jugando más al pase que al pelotazo. Y si bien fue precavido en la primera etapa -incluso con una formación que no incluyó inicialmente a Melillo y Salinas, quizás dos de los varios ‘fundamentales’ con los que cuenta el plantel- desde el inicio de la segunda se paró con la autoridad de quien comienza a confiar en sus cualidades.
Fue de la pierna izquierda de Alejandro Lugones, a los 18 minutos, que llegó el primer tanto de la tarde. Iniciando otra buena temporada, el picante y escurridizo delantero celeste picó para recibir el tiro de área a área que envió Akimenco. Tras dejar rebotar sólo una vez la pelota y mientras ingresaba al área por el flanco izquierdo en un ángulo bastante cerrado, sacó un zapatazo que, si bien tenÃa pinta de centro, se coló por sobre el cuerpo del experimentado Gagliardo y terminó dentro de la valla, dando en la red lateral.

Destrabado el marcador y con los hombres de refresco en cancha, San Carlos siempre pareció más. A los 42, para redondear la que venÃa siendo una grata velada, una contra letal le permitió marcar el segundo. Kevin Pavia, también llegado del banco, se hizo de la pelota sobre el flanco derecho y en tres cuartos de cancha envió un centro milimétrico para que, de palomita y por la izquierda, facturara Melillo, apareciendo detrás de los zagueros.
Pese a la impresión de que todo estaba dado para que el villero sumara de a tres, la sensación de partido resuelto duró apenas un minuto. Forzado a ir por el descuento, el local encontró en la jugada siguiente la forma de mover a la zaga celeste y Nicolás Gauna, con el pie izquierdo abierto y tras recibir una gran asistencia en un área ultra poblada, tuvo la claridad necesaria para rematar a la red y marcar el primero de su equipo.
Se cumplÃa el tiempo reglamentario cuando, en una jugada casi calcada a la del segundo, el mismo Pavia envió desde la derecha un centro preciso al corazón del área, esta vez rasante, para que en su arremetida y con un toque propio del goleador de jerarquÃa que es, Rodrigo Salinas marcara el tercero de la noche para la Villa y el primero de su cosecha personal en partidos oficiales desde su regreso.

¿Ahora sà partido definido? Pues increÃblemente no. A los 48, un lateral que tenÃa un casi seguro destino intrascendente derivó en una falta en el borde del área contra el jugador de San MartÃn que lo recibÃa. El penal se transformó en gol por un fortÃsimo remate de Ignacio Serpa.
El gol de descuento, candidato a una mera anécdota, se transformó mientras agonizaba el tiempo recuperado en el escalón hacia el empate, que los de Burzaco consiguieron cuando ‘el petiso’ Gauna, sin saltar y detrás de todas las torres, conectó de cabeza la pelota que llegó al área vÃa corner.
Final impensado, caliente y quizás algo injusto. Pero las desatenciones, en ocasiones terminan pagándose. Tomar nota a tiempo puede permitir revalorizar la experiencia cuando las cosas se pongan ‘a cara de perro’. Por fortuna es temprano y el horizonte se presenta promisorio para un Cele bien reforzado.
El martes, en casa
El partido por la cuarta fecha que Villa San Carlos disputará ante Sportivo Italiano (con siete unidades transitorio puntero de la incipiente tabla de posiciones) se jugará el martes desde las 17:00 en el Gennacio Sálice, con arbitraje de Nicolás Mastroieni.
La sÃntesis
SAN MARTÃN DE BURZACO 3
Maximiliano Gagliardo; Richard Lazarev, David Orellana, Nicolás Barrera, Ariel Siliman; Sergio Modón, Kevin Denis, Rodrigo González, Nicolás Gauna; Emanuel Zagert, Ignacio Serpa. DT: Federico Scurnik.
VILLA SAN CARLOS 3
Tomás Akimenco; Alejo Lloyaiy, Luciano MachÃn, Franco Ojeda, Fernando FarÃas; Alejandro Lugones, Franco Mussis, Augusto Ponton, Simón Cañete; Francisco Cairo y Mauro Plastino. DT: Pablo Miranda.
Goles: ST 18’ Alejandro Lugones (VSC), 42’ Ezequiel Melillo (VSC), 43’ Nicolás Gauna (SM), 47’ Rodrigo Salinas (VSC), 50’ Ignacio Serpa (SM, de penal) y 52’ Nicolás Gauna (SM).
Cambios: ST 17’ Rodrigo Salinas por Plastino (VSC), 18’ Kevin Pavia por FarÃas (VSC) y Ãngel Acosta por Pontón (VSC), 20’ Nicolás DÃaz por González (SM), 26’ Ariel Torres por Siliman (SM), 28’ MartÃn Garraza por Cañete (VSC), 34’ Ezequiel Melillo por Cairo (VSC), 38’ Antonio Peralta por Kevin Denis (SM).
Amonestados: PT 29’ Kevin Denis (SM), 32’ Mauro Plastino (VSC); ST 49’ MartÃn Garraza (VSC).
Estadio: Francisco Boga
Ãrbitro: Ramiro Maglio.
