Por Walter Szumilo

Si bien décadas atrás no se contaba con información suficiente respecto del valor de los humedales para la vida -la humana incluida-, en los últimos años fue generándose conciencia en torno a la temática, lo que derivó en la aprobación de normas de protección, la puesta en marcha de campañas de concientización y la adopción gradual de algunas necesarias prácticas que ‘amiguen’ la acción humana con estos espacios naturales.
En la que constituye una condición que no muchas ciudades pueden detentar, Berisso goza del privilegio de contar con un humedal urbano, en condiciones de exhibirse como paisaje natural en uno de los principales ingresos al distrito.
El Canal Génova, repite incesantemente desde hace años el naturalista Julio Milat -de prolongada y reconocida trayectoria en el campo de investigación y difusión de conocimientos respecto de los ecosistemas regionales-, es un verdadero ‘corredor biológico’, es decir una especie de ‘pasillo’ por el que circula, junto al agua, la vida de más de cien especies, entre flora y fauna.

Por eso, a su esfuerzo anual de cada Mes de los Humedales (febrero) por generar conciencia respecto de la necesidad de proteger este tipo de ambientes y puntualmente el enclavado en el corazón de Berisso, se sumó esta vez la decisión de sumar voluntades para generar un proyecto de Ordenanza que declare al Canal Humedal Urbano Génova ‘paisaje protegido municipal’. La búsqueda de consensos comenzó en un encuentro que celebró dÃas atrás con el intendente Cagliardi y la presidente del bloque PJ-Unión por la Patria en el Concejo, Beatriz Grasso, para continuar luego con un encuentro en el seno del bloque oficialista.
“Es preciso hacer una aclaración importante para aventar temores que puedan surgir entre algunos vecinos: reconocer oficialmente el espacio como humedal no implica que la vegetación vaya a volverse exhuberante o que se descuide la parquización. No es para nada la ideaâ€, explica. “El pasto va a mantenerse corto y no se van a ver afectadas las actividades que vienen desarrollándose. Se trata simplemente de preservar los dos metros de las orillas para que puedan cumplirse las funciones y los servicios que brinda el canal en su condición de humedalâ€, aclara en tono didáctico, con el objetivo de desactivar potenciales polémicas y subrayando que preservar la naturaleza nada tiene que ver con descuidar un ambiente, sino todo lo contrario.
La intención es, además, la de generar una amplia mesa de participación, que se apoye en la mirada de representantes calificados del arco cientÃfico, quienes pueden colaborar con información valiosa respecto de los pasos que conviene dar.
En ese plano, ya se cuenta por ejemplo con el respaldo del grupo de investigación de humedales de la UBA, mientras que hay en agenda reuniones con el instituto de biotecnologÃa que depende de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNLP, con la Autoridad del Agua y otras instituciones y organismos.
“El intendente manifestó estar de acuerdo inicialmente con esta búsqueda. Ahora corre un tiempo de escuchar recomendaciones y sugerencias, de reunir información que permita elaborar la mejor Ordenanza posibleâ€, apunta Milat, indicando que por sus caracterÃsticas, la figura legal de protección no serÃa la de Reserva, sino la de Paisaje Protegido. “Se trata de un espacio público que cumple una importante función social y es algo que es muy bueno fomentar: que las personas sigan desarrollando sus actividades de recreación o encuentro en contacto con la naturaleza, pero con conciencia de lo que este espacio natural representaâ€, subraya, señalando a la vez que la propuesta estarÃa en sintonÃa con los criterios que fija la reciente sanción del nuevo código urbano, que fija condiciones para el uso de suelos y la protección de determinadas áreas en el partido de Berisso.

En las últimas semanas, Milat intensificó también el ida y vuelta con el distrito de San Isidro, cuyos funcionarios del área ambiental trabajaron profundamente la temática hace un tiempo y aportan sin dudas una valiosa voz a la que escuchar.
Reconocer al canal como ‘paisaje protegido’, proyecta, permitirÃa dar solución a algunos problemas que se enfrentan actualmente, como el vertido de basura o escombros, que por épocas se transforma en crónico en algunas zonas. Pero sobre todo podrÃa generar las condiciones para articular mejor la labor de áreas públicas que tienen algún tipo de injerencia en el canal, desalentando malas prácticas.
“No se necesita plata, no hacen falta grandes inversiones para avanzar en estoâ€, sostiene Milat, poniendo de relieve que si bien décadas atrás hasta se pensaba en la posibilidad de entubar y rellenar el canal, en los últimos años y a la luz de la degradación que afecta al mundo, se afianzó otra mirada, que reconoce el valor de los espacios naturales, en especial uno que, como éste, está en conexión permanente con el rÃo y en cotidiana interacción con la población urbana.

“Creo que no debemos cansarnos en machacar cuáles son las funciones de un humedal y por qué son vitales e imprescindibles, aportando detalles en los que buena parte de la población aún no reparaâ€, plantea el naturalista, evaluando que de prosperar, una Ordenanza como la que comenzó a gestarse permitirÃa también dar pasos importantes en materia de comunicación pública al respecto.
Entre algunas otras acciones que podrÃan alentarse figura la de reforzar la zona con especies nativas (tal vez ceibos). Entre las que serÃan imprescindibles figura la de acelerar la ejecución del plan de extensión de cloacas, para conseguir de una vez librar a las aguas del canal de desechos cloacales que hoy llegan vÃa desagües pluviales.

Un canal para sintonizar
Un humedal es un ambiente que en su superficie presenta agua buena parte del año. La definición abarca lagos, lagunas, esteros, cañadas, rÃos, arroyos y costas, entre otros. Entre algunas de las funciones que cumplen figuran la de ser reservorios de biodiversidad, atemperar inundaciones y sequÃas, remover sustancias tóxicas o contaminantes y recargan los acuÃferos. Berisso cuenta con varios ambientes que reúnen estas condiciones, pero el del canal Génova (antiguamente conocido como ‘Desaguadero’) tiene además la particularidad de estar enclavado en un área urbana y densamente poblada.

El contacto diario con las aguas del RÃo de la Plata, detalló Julio Milat en una serie de notas publicadas recientemente aquà por el Mes de los Humedales, permite el ingreso de aguas nuevas, lo que amplÃa el número de organismos.
Entre los cientos de especies que dicen presente en este curso de agua figuran, por el lado de flora, margaritas de bañado, achiras, juncos, sagitarias, serruchetas, ceibos y espadañas y por el lado de fauna lagartos, tortugas, coipos, biguaes, caraos, patos, garzas, sábalos, anguilas, panzuditos, caracoles, además de insectos polinizadores y picaflores.