Jueves 30 de abril de 2026
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Directivos de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), entidad que nuclea a 250 cámaras empresarias pymes bonaerenses, advirtieron que de acuerdo al seguimiento y sondeo realizado entre empresarios, comerciantes y emprendedores adheridos, la nueva aceleración inflacionaria “profundiza una crisis silenciosa en el entramado productivoâ€, con efectos como la caída del consumo y la pérdida de rentabilidad de empresas “que sobreviven en modo emergenciaâ€.

En tal sentido, argumentaron que el dato de inflación de marzo del 3,4% -el más alto de los últimos doce meses-, no es simplemente un indicador macroeconómico negativo. “Para las pequeñas y medianas empresas argentinas representa una nueva señal de alarma en un escenario que ya es extremadamente complejo. Con este resultado, la inflación acumulada en el primer trimestre alcanzó el 9,4% y la interanual llegó al 32,6%â€, describieron desde la institución.

Conforme a su evaluación, la problemática se agrava porque el nuevo índice no se da en un contexto de crecimiento o recuperación de la actividad, sino en una economía ‘enfriada’, con consumo debilitado, ventas retraídas y márgenes de rentabilidad cada vez más estrechos.

“Ese es hoy el verdadero drama pyme en Argentina: suben los costos, pero no suben las ventas. Miles de empresarios bonaerenses enfrentan una ecuación insostenible. Deben absorber incrementos constantes en alquileres, servicios, logística, salarios, insumos y presión tributaria, mientras operan en un mercado donde el consumidor perdió capacidad de compra y restringe cada vez más sus decisiones de consumoâ€, señala Camilo Kahale, presidente de FEBA, poniendo de relieve que cada mes de inflación en aumento deteriora capital de trabajo, posterga inversiones, obliga a financiar stock más caro, encarece el crédito y erosiona la previsibilidad necesaria para producir y generar empleo.

“No es un fenómeno nuevo en la Argentina, es algo que se viene dando desde hace décadas. Lo que ocurre es que durante esta gestión se le pidió al sector pyme un mayor sacrificio para lograr un descenso inflacionario sostenido; pero lo que vemos es un proceso de estancamiento con una inflación que durante los últimos meses sube y subeâ€, agrega Kahale.

A través de un comunicado emitido recientemente, FEBA indicó que muchas empresas están ingresando en una etapa de ‘supervivencia estructural’. “Ya no se trata de una coyuntura difícil o de una turbulencia pasajera: el empresariado pyme enfrenta un proceso prolongado de desgaste, en el que sostener la actividad se vuelve cada vez más costoso y menos rentableâ€, expone su presidente.