Lunes 25 de mayo de 2026
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Las empresas Camuzzi Gas Inversora SA y Vitol SA firmaron en las últimas semanas un Memorando de Entendimiento orientado a poner en marcha un acuerdo que contempla una potencial participación accionaria de Vitol en el proyecto LNG del Plata, actualmente controlado en su totalidad por Camuzzi, que a fines del año pasado informó que la inversión alcanzaría un total de US$ 3.900 millones en 20 años.

El proyecto, cabe mencionar, marcaría el ingreso de la provincia de Buenos Aires al negocio de grandes exportaciones de GNL, luego de quedar fuera en la competencia por la localización de otras plantas similares (por ejemplo la que YPF tiene previsto instalar en Punta Colorada, en Río Negro). Su cabecera será el Puerto La Plata, en conexión con la infraestructura de transporte de gas natural proveniente de Vaca Muerta, en la Cuenca Neuquina.

En concreto, LNG Del Plata prevé instalar un buque de licuefacción en una plataforma offshore a 10 kilómetros de la costa portuaria, conectado mediante un gasoducto subacuático a la infraestructura de transporte que trae gas desde Vaca Muerta. Los cálculos hablan de un potencial nivel de exportación de más de 2,4 millones de toneladas anuales, equivalentes a más de 9 millones de m³ por día.

A su favor, el proyecto de Camuzzi cuenta con una localización estratégica y la citada conexión directa con los sistemas de transporte de gas provenientes de Neuquén, lo que le permitiría aprovechar los gasoductos existentes durante los meses de verano, de menor demanda interna.

Conforme a lo proyectado, la construcción de las instalaciones comenzará este año, con el objetivo de que en 2028 comiencen las operaciones formales. El gas a exportar será transformado en GNL (líquido), reduciendo su tamaño 600 veces para facilitar el transporte marítimo global.

Abastecimiento

De acuerdo a lo que se adelanta, la infraestructura de LNG del Plata está diseñada para operar bajo un modelo dual y aportar flexibilidad al sistema energético argentino. En los meses de invierno, cuando la demanda interna crece, el gas natural destinado a la exportación podrá redirigirse al consumo local, reforzando la oferta y bajando el costo de generación eléctrica al desplazar combustibles líquidos de mayor valor. Esto aprovechando la extensión de la red de Camuzzi (más de 56 mil kilómetros de ductos y servicios para 2 millones de usuarios en Buenos Aires y otras seis provincias), lo que otorga a la iniciativa una ventaja competitiva en la operación y abastecimiento.

En lo que hace a obras, las primeras instalaciones que cobrarían forma son el gasoducto subacuático de 10 kilómetros y la plataforma en el puerto de La Plata, elementos claves para poner en marcha el proyecto de exportación de gas natural licuado a escala industrial.

El espaldarazo de Vitol

El reciente memorando firmado con Vitol aporta un plus importante a la iniciativa. Fundada en los Países Bajos en 1966, la empresa es líder en el sector de la energía y las materias primas, produciendo, gestionando y suministrando energía y commodities a consumidores e industrias a través de 40 oficinas en todo el mundo.

Conforme al documento rubricado, Vitol podrá adquirir hasta el 100% de la producción del proyecto, mediante un acuerdo de offtake (compra de energía) de largo plazo. Al mismo tiempo, evaluará la posibilidad de realizar una inversión accionaria en LNG del Plata junto a Camuzzi.

El objetivo principal, indican fuentes ligadas al proyecto, es posicionar a la Argentina como un proveedor competitivo y confiable de gas natural licuado en los mercados internacionales, apalancando sus abundantes recursos gasíferos. El desarrollo del proyecto se encuentra sujeto al cumplimiento de diversas condiciones, incluyendo obviamente la obtención de las aprobaciones regulatorias correspondientes.