Miércoles 24 de junio de 2026

Por Oscar Alcoba (*)

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Generada con herramientas de IA, la imagen refleja cómo pudo haberse visto ‘el pago de la Magdalena’ hacia el inicio del siglo XVI.

Las tierras en que hoy se halla Berisso, integraban el Adelantazgo del Río de la Plata (1534). Y es cuando la corona española autoriza a don Juan de Garay para actuar como Teniente Gobernador de las provincias. Entre los compromisos de la autorización otorgada estaba el de poblar el puerto de Buenos Aires.

En el reparto de tierras, el actual partido de Berisso cae dentro de lo que el documento llama ”Valle de Santiago”. Este fue el primer reglamento de trazado y subdivisión de tierras de la comarca a la que pertenece Berisso.

El inicial documento que Garay firmó, en relación con las tierras del actual Berisso, fue “el auto de repartimiento” del 4 de octubre de 1580, por el cual se adjudicaron lotes de tierras de 3000 varas de ancho, en el valle del río Santiago, a 12 pobladores. Grandes manadas de caballos y rebaños de vacas, luego de la segunda fundación, vagaban por toda la pampa. Los indios y los cuatreros constituían un obstáculo serio para el afincamiento poblacional.

En 1752, el Cabildo dispone crear una línea de fronteras a cargo de tres compañías de blandengues: La Invencible en Salto, La Valerosa en Luján y La Atrevida en Samborombón. El partido de Magdalena, hacia 1800, se extiende desde el Riachuelo hasta el Salado y contiene en su territorio a varios núcleos urbanos, a saber: Quilmes, Ensenada y la propia Magdalena. Y lo que hoy constituye el partido de Berisso formaba parte del “pago de la Magdalena”, y abarcaba el “valle de Santa Ana”, “el valle de Santiago”, “la isla del gato” y la otra banda del Riachuelo.

Aproximadamente entre 1580 y 1600, la economía de la comarca a que pertenece Berisso se basaba en las ”vaquerías”, como se llamaba a la caza de vacas y caballos salvajes, a los que se extraía el cuero. Cabe mencionar que a principios del año 1800 solo había 9 familias que vivián del agro y un esclavo.

Berisso careció desde su origen, de normas zonificatorias, como en general han tenido otras ciudades. Nació como un loteo, sin siquiera una plaza pública. No hubo un plan previo. Una casa, impulsó a construir otra, dándose una mano entre los vecinos y saltando zanjas e intemperie, con espíritu solidario.

El germen de Berisso, no se debe a un acto institucional deliberado, a una ley o un decreto, ni es político como La Plata o ferroviario como aconteció en otras ciudades. La primera población surge en torno de un establecimiento industrial, lo cual marcaría su fisonomía para siempre.Y un histórico saladero de carnes impulsado por don Juan B. Berisso el 24 de Junio de 1871, llamado San Juan, es el hito fundacional. Y los parroquianos de su primer comercio, el almacén San Juan, de don Teodoro Ballici, ya soñaban con una gran ciudad.

(*) El Dr. Alcoba es autor del proyecto de Ordenanza por el que se estableció el 24 de junio como fecha fundacional de Berisso. A la vez, público recientemente el libro “El destino de los barcos: la historia de Berisso”.