
En su quinta sesión ordinaria, celebrada la semana pasada, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el expediente relacionado con la implementación de un nuevo plan regulador del arbolado público. La iniciativa apunta a ordenar, planificar y fortalecer la gestión del arbolado urbano, con una mirada ambiental, educativa y de largo plazo, poniendo el acento además en el objetivo de incorporar especies nativas, capacitar en materia de poda y fortalecer el trabajo conjunto con escuelas, universidades, otros municipios y asociaciones.
Al explicar los alcances de la propuesta, Emiliano Juzwa, director municipal del área de Ambiente en la que cobró forma el proyecto, remarcó que la ahora Ordenanza no se limita sólo a determinar qué árboles deben plantarse o cómo deben realizarse las podas, sino que pretende generar una política ambiental sostenida en el tiempo, vinculada con la educación, la formación y el reconocimiento de los servicios ecosistémicos que brinda el arbolado urbano.
El funcionario destacó que la adhesión al esquema provincial implica también cumplir con determinadas condiciones técnicas y profesionales para avanzar en una política de arbolado que contemple las características de cada especie y de cada sector de la ciudad.
En ese sentido, explicó que entre las exigencias se encuentra la incorporación de profesionales especializados que puedan evaluar las especies existentes y determinar cuáles son las más adecuadas para cada espacio. “La Ley del Arbolado Público provincial exige que adhieras al plan regulador. Entre las exigencias también está tener en el plantel un ingeniero forestal o agrónomo que evalúe las especies”, indicó Juzwa.

“El arbolado urbano debe ser entendido como parte de la infraestructura ambiental de la ciudad y no únicamente como un elemento que genera sombra o que eventualmente puede ocasionar inconvenientes cuando sus ramas interfieren con luminarias, viviendas o cableado. Hay que tener en cuenta que hay que dejar de mirar a un árbol como un simple árbol, porque es un servicio el que nos está dando”, sostuvo también el director comunal.
En esa línea, observó que algunas características naturales del arbolado pueden generar molestias para los vecinos, como ocurre durante el otoño con la caída de hojas, pero remarcó que durante los meses de temperaturas elevadas esos mismos árboles cumplen una función fundamental para reducir el impacto del calor. “Si bien las hojas molestan en el otoño, en el verano las necesitamos para protegernos de las altas temperaturas. La iniciativa apunta a incorporar el concepto de servicios ecosistémicos dentro de la planificación urbana”, advirtió.
La situación de los árboles
Otro punto en el que el director de Ambiente se detuvo fue el de la situación del arbolado que actualmente forma parte del paisaje de Berisso y que, en muchos casos, fue plantado varias décadas atrás. Al respecto, manifestó que al haber sido plantados hace 50 o 60 años, aquellos árboles forman parte de un contexto urbano diferente al actual.
Muchos de esos ejemplares, estableció, presentan actualmente problemas vinculados con su estado sanitario, situación que en algunos casos se encuentra relacionada con prácticas inadecuadas de poda realizadas a lo largo de tanto tiempo. “En muchos casos, casi siempre por mala poda, los árboles están podridos o ‘abichados’ y son árboles que no estaban pensados para la ciudad o cuando se plantaron fueron por moda”, sostuvo.

El diagnóstico deja a la vista uno de los principales desafíos para la actual planificación del arbolado urbano: dada la necesidad de conservar los ejemplares que se encuentran en condiciones adecuadas, intervenir aquellos que requieren tratamiento y avanzar progresivamente con una renovación que tenga en cuenta las características de cada sector de la ciudad.
Frente a este escenario y conforme a las líneas rectoras del plan, cuyo éxito depende del compromiso y la pericia de autoridades así como del acompañamiento de la población en general, la Municipalidad buscará dar mayor importancia a la selección de las especies que se incorporen. “Actualmente se apunta a priorizar especies nativas y al mismo tiempo, a seleccionar árboles de acuerdo con el espacio disponible y las características de cada zona”, planteó Juzwa.
El criterio de selección también contempla el tamaño que pueden alcanzar los ejemplares y el desarrollo de sus raíces. En sectores urbanos con veredas y construcciones cercanas se apunta a utilizar árboles de pequeño y mediano porte, mientras que los ejemplares de gran porte pueden ser destinados a espacios donde exista mayor disponibilidad de superficie. “Si bien hay especies en nuestra ecorregión, nosotros estamos tratando de poner árboles pequeños y de mediano porte para que las raíces no rompan las veredas y en lugares no tan urbanos, plantar árboles de gran porte”, explicó el director comunal, poniendo de relieve que los resultados del plan regulador que se pondrá en marcha no serán inmediatos. “La planificación para la ciudad del arbolado es a largo plazo. El proceso de cada árbol, desde que está en la siembra hasta que esté en la calle, lleva alrededor de tres años”, dijo al respecto.

En tal sentido, se refirió a la necesidad de comenzar a trabajar lo más rápido que se pueda, estableciendo una producción planificada de ejemplares que permita responder a las necesidades futuras de la ciudad. “Ese proceso te va indicando cuándo tenemos que trabajar. Nosotros estamos haciendo un árbol para que el vecino lo plante en su vereda y para que esa especie esté apta lleva tiempo”, expuso.
El nuevo esquema también contempla un fuerte componente educativo. “Es importante que las nuevas generaciones conozcan el valor del arbolado y puedan incorporar herramientas relacionadas con las especies nativas, su cuidado y las prácticas adecuadas de poda. Estamos también planificando podas programadas y actividades para que los chicos de las escuelas aprendan de plantas nativas”, señaló el referente del Parque Ambiental.

“Tiene que haber una relación de todo lo que significa el arbolado público, no solo que es una rama que tapa una luminaria o da sombra, sino qué servicio ecosistémico nos está ofreciendo el árbol”, sostuvo.
Labor conjunta
Juzwa también se refirió a la participación de Berisso en la Mesa de Arbolado Público Bonaerense, un espacio impulsado por el Ministerio de Desarrollo Agrario para abordar las diferentes problemáticas vinculadas con el arbolado público.
Según explicó, durante la última reunión de la Mesa se puso de manifiesto que los municipios comparten numerosas dificultades, particularmente en lo relacionado con el manejo de los árboles y las normativas vinculadas con la poda. “Lo que se rescató es que cada distrito tiene el mismo problema con respecto al arbolado y las leyes en cuanto a la poda”, describió.
Por eso, en la estrategia a profundizarse en términos locales, el Vivero Municipal ocupará un lugar relevante, especialmente en materia de producción de ejemplares y conservación de especies. En este campo, la comuna trabajará en la producción de árboles y en el intercambio de semillas y especies con otras instituciones. El objetivo es fortalecer una red de intercambio y cooperación que permita ampliar las posibilidades de producción y contar con especies adecuadas para las diferentes necesidades del distrito.
