
La semana pasada, el centro Nueva Vida de Los Talas fue sede de un conversatorio del que participó Beatriz Taddei, madre de Wanda Taddei, víctima del emblemático femicidio de 2010 que marcó un precedente en la justicia argentina. Durante la jornada se abordaron problemáticas críticas como la violencia de género, el suicidio adolescente y el maltrato a adultos mayores.
Junto a los dirigentes políticos locales Pablo Swar y Gabriel Armendi, la invitada brindó detalles respecto del impacto de los femicidios en la región, enfatizando que los números “no son sólo estadísticas, sino personas y familias afectadas”.
Como dato de contexto, se indicó que a nivel nacional, el Registro de Femicidios de la Justicia Argentina reportó 200 víctimas directas y 19 vinculadas durante 2025, promediando un crimen cada 44 horas, con la Provincia de Buenos Aires a la cabeza en valores absolutos. A nivel local, el Departamento Judicial La Plata registró un total de 4 femicidios en 2025: dos de ellos en Berisso y los otros dos en La Plata.
Pero más allá de esas situaciones irreparables, se destacó la importancia de utilizar el Registro Único de Casos de la provincia para mejorar la prevención, recordando que la violencia se manifiesta de forma psicológica, física, sexual, económica, patrimonial y simbólica. “No debemos esperar al último escalón de la violencia para intervenir”, enfatizaron los participantes de la charla.
Alarma en cuanto a salud mental
En la ronda también se manifestó la preocupación por los intentos de suicidio en jóvenes. Conforma a datos oficiales nacionales, entre abril de 2023 y octubre de 2025, se registraron 22.249 intentos de suicidio, con un resultado letal en el 5% de los casos.
Las tasas más altas se concentraron entre los 15 y 24 años, con una marcada presencia de mujeres en intentos no mortales y letalidad mayor en varones.
En el abordaje se aclaró que el suicidio es un fenómeno complejo y no se debe atribuir linealmente a “la depresión” sin una investigación previa.
Adultos mayores en riesgo
Finalmente, se compartieron datos respecto de la violencia a la que están expuestos muchos adultos mayores. Un informe provincial sobre violencia hacia mujeres mayores reveló que el hogar suele ser el principal escenario de riesgo, identificando a parejas, exparejas y familiares como los agresores más frecuentes.
Los tipos de violencia registrados se dividen en violencia psicológica (presente en el 98% de los casos); violencia simbólica (identificada en el 77%); violencia física (registrada en el 57%); violencia económica y patrimonial (detectada en el 51% y violencia sexual (presente en el 8%).
Según se consignó, el silencio, el miedo y la dependencia física o económica son las principales barreras que dificultan la petición de ayuda en la vejez.
En tal sentido, Taddei se refirió al rol de la comunidad y a las acciones que pueden y deben encararse para prevenir. “Las señales aparecen antes que la tragedia”, afirmó, instando a los vecinos a escuchar sin juzgar, prestar atención a cambios de conducta, no naturalizar el maltrato, acompañar a los adolescentes en crisis y cuidar a las personas mayores.