
Una grata sensación fue la que experimentó un trabajador que esta semana efectuaba tareas de lijado en la pared de una vivienda de la localidad de Lisandro Olmos. Mientras preparaba la superficie para el inicio de las tareas de pintura que el encomendaron, advirtió que el fragor de la lija dejaba a la vista restos de una pintura de importantes dimensiones. “Me cuentan que el mural lo pintó un tal Montenegro en la década del ’70. Por lo que dicen era un conocido letrista de Berisso. Si tuvo hijos, seguramente este recuerdo los va a hacer felices”, mencionó Guillermo haciendo un alto en la tarea para tomar fotos de la obra y compartirlas antes de que quede cubierta por la pintura nueva.

