Por Julio Milat

El lunes pasado se festejó el DÃa de los Humedales y desde el Espacio de Educación Ambiental y Patrimonio Natural dependiente de la Dirección municipal de Cultura propusimos una caminata por el Humedal Urbano Génova, con la concurrencia de un numeroso público para un lunes caluroso de verano.
Haciendo un poco de historia, la protección de los humedales fue pensada por un grupo de paÃses y organismos en la Convención Ramsar, celebrada en la ciudad homónima de Irán, hace ya más de medio siglo.
Nuestro paÃs adhirió a los lineamientos de esta Convención, seleccionando lugares a lo largo del territorio que cumplan con las caracterÃsticas de estos espacios naturales. El Delta del Paraná, la BahÃa de Samborombón y la PenÃnsula Valdes son algunos ejemplos.
Podemos definir como humedales a todos los ambientes que permanecen con agua en su superficie la mayor parte del año. Esto engloba a diferentes ambientes, lagos, lagunas, esteros, cañadas, rÃos, arroyos y costas. También existen humedales artificiales como los espejos de agua de diques y represas.

El agua es el componente fundamental de los humedales, ya que sin ella estos no existirÃan. La conservación y manejo sustentable de estos ambientes es esencial para una provisión de agua adecuada. A la vez, el manejo racional del agua es esencial para mantener a los humedales.
Los humedales son reservorios de biodiversidad, regulan las inundaciones y sequÃas, remueven las sustancias tóxicas y recargan los acuÃferos, entre muchos otros servicios. La Argentina cuenta con 23 áreas designadas como Sitios Ramsar.
Volviendo a escala municipal, Berisso cuenta con numerosos paisajes que concuerdan con la categorÃa de humedales. Por este motivo la propuesta será hablar de ellos durante el mes de febrero.
¿Canal o Humedal Génova?
Hace mucho tiempo que conocemos a este lugar con el nombre de Canal Génova. En los antiguos mapas aparecÃa como canal Desaguadero.
La insistencia por mi parte de rebautizarlo Humedal Urbano Génova, no hace más que elevar su categorÃa, ya que cumple con creces la definición de humedal.

El contacto diario con las aguas del RÃo de la Plata, permite el ingreso de aguas nuevas y estas amplÃan el número de organismos. La vegetación de la orilla, palustre y adaptada a los vaivenes del agua se acomoda escalonadamente a lo largo del año en forma de Margaritas de bañado, Achiras, Sagitarias y Serruchetas. Cada flor atrae a su grupo de insectos polinizadores y todo se multiplica. El calor activa a los grupos de reptiles como el Lagarto overo y las tortugas acuáticas. Las flores de Ceibos reclutan picaflores.
Las buenas condiciones invitan a las aves no solo a estar sino a reproducirse y asà aparecen pichones, aprendiendo a volar o nadar. La vegetación acuática posee un tejido esponjoso, donde cada pequeño orificio se llena de aire y estas burbujas les permiten flotar. Y sus raÃces sirven de refugio a un grupo de organismos que apenas se pueden observar a simple vista. Todo el sistema humedal funciona perfectamente a lo largo del tiempo, no requiere cuidados.

Lagartos, tortugas y coipos forman parte de la fauna de un humedal. Biguaés, Caraos, Garzas y Patos son aves acuáticas del Humedal.
Sagitarias, Juncos, Serruchetas y Espadañas son las plantas palustres que crecen en un humedal. Los ceibos crecen y florecen en un humedal. Sábalos, anguilas, panzuditos y caracoles habitan un humedal.
Por todo esto, Canal me suena a poco, a no saber o no querer ver la vida que se presenta explÃcita ante nuestros ojos.
Humedal, en cambio, es toda la vida posible en medio de la ciudad. Por eso urbano, dos caracterÃsticas que suceden en pocos lugares.
Todos los dÃas el Génova -Canal o Humedal- nos muestra y nos invita a aprender y comprender la naturaleza del agua en todas sus formas. Está en nosotros expandir la mirada y valorar lo que tenemos.