
El Juzgado en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo Federal Nº4 de La Plata, a cargo del juez federal Alberto Recondo, dictaminó la aplicación de un embargo de fondos a la Provincia de Buenos Aires por una suma de $157.164.287.201.
Según la resolución judicial, la medida está destinada a resguardar esa suma como garantÃa para que se concreten las obras destinadas al tratamiento y disposición final de los lÃquidos cloacales generados en las ciudades de Berisso, La Plata y Ensenada.
Cabe recordar que tanto estudios efectuados por la Universidad Nacional de La Plata, como informes de especialistas del CONICET, encendieron una luz de alerta sobre los altos grados de contaminación que se advierten en la costa del RÃo de la Plata, sugiriendo en ambos casos la ejecución de obras de saneamiento y la adopción urgente de medidas ambientales preventivas para el cuidado de la población.
En la medida judicial se estableció también que los fondos confiscados deben ser depositados en un plazo fijo con renovación automática cada 30 dÃas hasta que se verifique el inicio efectivo de los trabajos.
La causa inicial en la que se alude a contaminación y daños ambientales data del año 2020. A ella se sumaron una serie de resoluciones cautelares adoptadas posteriormente, en las que desde el Juzgado se advirtió a las autoridades provinciales, de manera reiterada, sobre los altos niveles de contaminación del sistema hÃdrico integrado por el arroyo El Gato, el RÃo Santiago y el RÃo de la Plata.
El magistrado recordó en su última Resolución que en el año 2022 la Justicia habÃa ordenado que se incluyeran en el presupuesto provincial los fondos correspondientes para efectuar un plan de obra de tratamiento cloacal, lo cual no fue cumplido. En este sentido expuso que según lo evaluado el costo de la obra representaba apenas el 0,67% del presupuesto provincial.
En el texto judicial se señala, entre otros aspectos, la falta de aplicación de polÃticas ambientales y sanitarias eficaces del Estado bonaerense en relación a este caso. A la vez, se subraya que la situación viene arrastrándose desde hace más de dos décadas y que los problemas se fueron acentuando con el deterioro de la infraestructura sanitaria de la región.