
En un contexto atravesado por sostenidos reclamos vecinales dadas las fallas o demoras que presenta actualmente el servicio, el secretario comunal de Servicios Públicos, Lucas Spivak, ofreció precisiones respecto del estado actual del sistema de recolección de residuos, las dificultades que enfrenta el área y las estrategias que se implementan para sostener la prestación tanto en lo que hace a la recolección de residuos habituales como de no habituales.
El funcionario recordó que el esquema de recolección cotidiana mantiene una estructura definida, con cobertura en prácticamente toda la ciudad. “El servicio de recolección de residuos habituales se viene realizando de lunes a sábado en tres turnos: mañana, tarde y noche, con horarios que arrancan a las 7, 12 y 18 horas respectivamente. En total se realizan 16 recorridos diarios”, detalló.
Sin embargo, reconoció que la prestación tal como figura en los papeles no tiene un correlato absoluto en la calle, sobre todo porque de manera recurrente se presentan inconvenientes técnicos en las unidades con que se lo ofrecen.

“Ante las dificultades que se presentan diariamente con el mantenimiento y la operatividad de los vehículos compactadores, algunos de esos recorridos pueden no realizarse en tiempo y forma. De todas maneras, se garantiza que la recolección se concrete en un plazo no mayor a 48 horas”, afirmó.
La situación de la flota es uno de los principales factores que condiciona la prestación. Actualmente, y según informó el titular del área, la Municipalidad dispone de siete camiones compactadores para residuos habituales y dos equipos tipo ‘almeja’ destinados a la recolección no habitual.
No obstante, esta semana se vio el servicio afectado por la rotura de dos unidades. “Hoy contamos con cinco camiones compactadores en funcionamiento y las dos almejas activas. Hay dos camiones que están siendo reparados por personal municipal en el taller. Las roturas y desperfectos son normales por la antigüedad y el uso intensivo que tienen las unidades”, consideró Spivak.
Este escenario obliga a una reorganización constante del servicio, priorizando recorridos y ajustando la logística según la disponibilidad de vehículos. En ese marco, el funcionario puso en valor el rol del personal municipal. “El acompañamiento de los trabajadores es fundamental. Hay un compromiso muy fuerte para sostener el servicio y también para dar respuesta ante cualquier inconveniente que surja. Muchas veces las soluciones se construyen en conjunto, con diálogo permanente con el gremio a través de sus delegados”, destacó.

Tras dar explicaciones de la situación que atraviesa la recolección habitual, el director comunal se refirió a otro punto sensible que genera más de un reclamo entre vecinos de diferentes barrios: la recolección de los residuos no habituales.
“La recolección de residuos no habituales se realiza también en los turnos mañana, tarde y noche. A partir de la incorporación de dos nuevas almejas pudimos mejorar notablemente la planificación del servicio”, señaló.
Según detalló, esta mejora permitió avanzar en una organización más eficiente. “Hoy trabajamos con un esquema zonificado, con días y horarios definidos que fueron publicados y difundidos a través de los canales oficiales del Municipio. Esto nos permitió ordenar el servicio y sobre todo, reducir en gran medida los reclamos de los vecinos”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la previsibilidad en la recolección es clave para mejorar la respuesta. “Cuando el vecino sabe qué día pasa el servicio en su zona, se evita la acumulación innecesaria de basura y se optimiza el trabajo. Eso también impacta directamente en la limpieza de la ciudad”, agregó.

Pese a los avances, el titular del área reconoció que el sistema continúa bajo presión debido a la demanda creciente y a las limitaciones estructurales. La antigüedad del parque automotor y la necesidad constante de mantenimiento obligan a sostener un esquema dinámico.
En ese marco, Spivak insistió en que el objetivo central de la gestión es garantizar la prestación y avanzar en mejoras progresivas. “Sabemos que hay inconvenientes y que el vecino muchas veces se ve afectado. Por eso el esfuerzo está puesto en sostener la frecuencia, mejorar los tiempos de respuesta y seguir ordenando el sistema, tanto en residuos habituales como no habituales”, concluyó.