
Este miércoles a las 12:30, trabajadores del PAMI nucleados en el SUTEPA (Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI) concentrarán frente a la sede ubicada en calle 7 N°170, para denunciar el agravamiento en la crisis estructural que atraviesa la obra social, que brinda cobertura a millones de jubiladas y jubilados.
De la protesta participarán también profesionales de la salud y afiliados afectados por un escenario crítico que devienen de recortes, pérdida salarial y deterioro en las prestaciones.
Uno de los principales focos del conflicto es la implementación de la Resolución 1107/2026, que modificó el sistema de pagos a médicos y odontólogos. Si bien desde el Gobierno se sostiene que la medida busca “ordenar el gasto”, organizaciones profesionales advierten que en la práctica implicó la eliminación de adicionales y bonos por consultas, generando una caída significativa en los ingresos de sus representados.
Dado el cuadro de situación, miles de médicos iniciaron medidas de fuerza y advierten que muchos profesionales están dejando de atender por PAMI, lo que impacta directamente en la calidad y el acceso a la atención de las personas mayores.
A esto se suma una deuda acumulada con prestadores que rondaría los 500.000 millones de pesos, afectando a clínicas, sanatorios, farmacias y otros servicios esenciales.
En paralelo, el ajuste alcanzó también la cobertura de medicamentos. Según se estima, en los últimos años se redujo el acceso a fármacos gratuitos y se restringieron las condiciones para obtener cobertura total, obligando a muchos jubilados a afrontar mayores costos de su bolsillo.
Este escenario se da en un contexto más amplio de deterioro salarial de los trabajadores del organismo, aumento de la carga laboral por falta de personal y creciente conflictividad en los espacios de atención. La combinación de recortes, falta de recursos y sobreexigencia genera un clima de tensión que afecta tanto a quienes trabajan en el sistema como a quienes dependen de él para su salud.
Desde distintos sectores advierten que no se trata de situaciones aisladas, sino de un proceso de ajuste que impacta directamente sobre una población especialmente vulnerable: las personas mayores.
La protesta, en conclusión, es para rechazar el ‘vaciamiento’ del PAMI; exigir un aumento salarial urgente; distribuir el Fondo de Capacitación a la totalidad de los trabajadores, manifestar la solidaridad con los reclamos de médicos de cabecera y odontólogos y solicitar el cumplimiento de las leyes que protegen los derechos de las personas mayores: seguridad social y económica para una vida digna, salud y cuidados de largo plazo.