
Las enfermedades bucodentales afectan a casi 3.700 millones de personas en el mundo, según la OMS. Lo positivo es que la gran mayoría son evitables. Lo importante para revertir estas cifras está en la prevención temprana, incluso antes de que aparezca la primera pieza dental.
“En la niñez, por caso, aproximadamente 7 de cada 10 personas tienen caries en Argentina. Es una enfermedad crónica infecciosa que puede prevenirse por medio de hábitos saludables”, explicó la Dra. Valeria El Haj, directora médica nacional de OSPEDYC, obra social de alcance nacional, con origen en UTEDYC, que brinda cobertura médica integral a más de 120 mil personas en todo el país
El debut en el dentista
“No hay que esperar que haya dolor. La primera consulta odontológica debe realizarse antes del primer año de vida. Este contacto inicial permite detectar factores de riesgo y prevenir la ‘caries de la primera infancia’, una afección común pero muy dañina. En este sentido, se estima que una proporción importante de la población solo consulta al odontólogo cuando tiene dolor o urgencia y que 4 de cada 10 argentinos van al dentista una vez al año o menos”, continuó El Haj.
Apenas asoma el primer diente, entra en juego el cepillo. Debe ser pequeño y de cerdas suaves. Un dato importante que suele generar dudas: la pasta dental con flúor se usa desde el inicio, pero en cantidades mínimas: hasta los 3 años: el tamaño de un grano de arroz; de 3 a 6 años, el tamaño de una arveja.
El cepillado debe ser supervisado por un adulto al menos dos veces al día. Además, para evitar complicaciones, es fundamental no dormir a los niños con mamaderas que contengan líquidos azucarados ni endulzar el chupete.
“La salud bucal no es una respuesta al problema, sino una construcción diaria. Acciones pequeñas hoy evitan tratamientos complejos mañana”, finalizó la Dra. El Haj.