
El Ejecutivo comunal, el Ministerio de Trabajo provincial y eventualmente la Justicia, deberán resolver un conflicto suscitado en el ámbito de la Casa del Niño Hogar San MartÃn, que derivó por un lado en un planteo gremial y por otro en una denuncia por abuso de poder y maltrato a un concejal que cumple funciones propias del Ejecutivo comunal.
Este viernes, ATE Berisso resolvió declararse en estado de Asamblea Permanente en el mencionado espacio de trabajo, haciendo pública una comunicación elevada el 10 de marzo a la secretarÃa de Desarrollo Social denunciando hechos de ‘violencia laboral y sindical’.

En concreto y a partir del testimonio que brindan sus afiliadas, el gremio se queja de un presunto ‘destrato’ de la directora del Hogar, Marcela RÃos, hacia Joana Gimenez, trabajadora del sector con licencia gremial, quien se desempeña como secretaria de prensa de ATE Berisso, vocal del Consejo Directivo Nacional del gremio estatal y secretaria de Juventudes de la CTA Autónoma.
En los expedientes que aguardan una resolución desde el 10 de marzo, se denuncia a la directora por llevar a cabo acciones en perjuicio de quienes se organizan gremialmente “deslegitimando su tareaâ€. En el caso puntual de Gimenez, se afirma que no fue incluida en una lista en la que se certifica el ‘presentismo’, con lo que también podrÃan verse afectados sus ingresos.
El pedido del gremio estatal es, por lo tanto, que se tomen medidas para impedir que se vean afectadas libertades sindicales y se garanticen los derechos de los trabajadores del área sin que existan represalias de ninguna clase.
La directora denuncia a concejal
En los dÃas previos a que ATE se pronunciara públicamente respecto del caso, la directora del Hogar acudió a la ComisarÃa de la Mujer para denunciar haber sido vÃctima de una situación de abuso de poder y maltrato por parte del concejal oficialista Antonio Ligari, quien según mencionó en su testimonio, se desempeña informalmente como responsable del área municipal de Institutos.
La denuncia de RÃos, quien trabaja en la guarderÃa desde 2002 y está al frente del equipo desde hace cinco años, derivó en una medida cautelar que ordena el inmediato cese de potenciales actos hostiles o intimidantes por parte del edil, asà como la provisión de un botón anti-pánico para la denunciante, dándose además intervención a un juzgado en lo contencioso administrativo para abordar el caso de fondo.
Conforme a la denuncia de la trabajadora, afiliada al Sindicato de Trabajadores Municipales, el ‘maltrato’ al que habrÃa sido sometida tuvo lugar en la oficina de la Dirección de Institutos, localizada en el edificio de la Mutual 10 de Junio y cuenta con al menos otro antecedente que ella misma puso en conocimiento del Intendente Fabián Cagliardi.
En su exposición, RÃos manifestó verse afectada severamente por la situación, revelando haber sufrido una descompensación y temer por efectos colaterales del mal momento. A la vez, evaluó que los sucesos de los últimos dÃas podrÃan tener como objetivo el de desplazarla de su función para reemplazarla siguiendo como único criterio el de la ‘afinidad polÃtica’. Finalmente, señaló que no está bajo su potestad decidir sobre un pase u otorgar o no presentismo a un trabajador y que en el caso puntual de la integrante de ATE, al gozar de licencia gremial, no presta servicios en la guarderÃa desde el año 2021.
Piden que Ligari deje su banca
La denuncia formulada por RÃos encontró rápido eco en el Concejo Deliberante, en el que ediles opositores presentaron un proyecto de Resolución que apunta a repudiar los hechos de violencia y abuso de poder denunciados, asà como a disponer el apartamiento de Ligari de su banca, hasta tanto se esclarezcan judicialmente los hechos.
El expediente va acompañado de un pedido de sesión especial para tratarlo con celeridad. En los Considerandos, los concejales exponen como antecedente una presentación que el STMB efectuara en octubre del año pasado planteando la injerencia de Ligari en el normal funcionamiento del establecimiento.